sábado 27 de agosto de 2011

no quiero escribir ni sobre el gato ni sobre el amor o la guerra o la paz, no quiero hablar de la amistad o el pueblo en el que nací, ni de mis padres o mi infancia, ni citar, nuevamente, las virtudes de mis abuelos. quiero tener anmensia y escribir sobre el blanco radiante que tiene mi cabeza o sobre héroes y mosquitos, plantas carnívoras que se comen a la gente que no las riega, sobre la muerte y la resurrección de especies no identificables y acerca de cómo sobrevivir a los recuerdos de este momento histórico en el que está todo el mundo en estado de shock, esperando que pase algo. no quiero pensar ni en el pasado ni en el presente ni en el futuro, preferiría, en todo caso, dedicarme a los proverbios o haikus pseudo-morales-intelectuales que sirven para cualquier era, que caiga un tiro en la cabeza y que salgan las ideas de las partes que no usa mi cerebro, seguro ahí no hay tiempo ni forma ni clichés.